Un buen escocés... pero de las pampas (Clarín Rural)

La directa me cambió la visión del campo", afirmó Alistair Henderson, el escocés de la estancia La Corona en 9 de Julio, en Buenos Aires.

De un campo de cría e invernada y con dos tambos, hoy el establecimiento de 4.619 hectáreas destina un 80% a la agricultura, manteniendo unas 730 vacas en ordeñe (ver ¿Y ahora...?).

Tan mal no le fue. Tanto que el 18 de octubre es más que probable que en sus instalaciones se lleve a cabo la segunda edición de Un Productor en Acción, la tradicional jornada de actualización técnica de Aapresid.

Incluso, como curiosidad, cita que hace 90 años, un lote de 60 hectáreas fue alambrado. Desde entonces ninguna vaca pisó su superficie. Es conocido en la región como El Santuario (ver ¿Falta...?). Y constituye un buen tester a la hora de interpretar cómo ha evolucionado, desde su adopción en el 92, la directa en el resto de los lotes.

Quienes lo han visto no han dejado de entusiasmarse. "En realidad, es una muestra de hacia dónde va la directa", apuntó Martín Ambrogio, coordinador técnico de Aapresid.

En cuanto al resto del campo, Henderson explicó que ahora se ubica dentro de una nueva frontera agrícola tan buena como Pergamino o Rojas. "Los regímenes de lluvia son distintos pero con este sistema se igualan las condiciones", afirmó entusiasmado.

Ese es el primer efecto de la directa: la economía de la humedad del suelo. Y añadió que en segundo lugar pero casi tan importante como lo anterior, aunque a más largo plazo, es el efecto sobre el suelo por la acción de las lombrices.

"Bajo este sistema se ven lombrices que en pasturas son difíciles de encontrar. Esto permite hacer agricultura permanente sin perjudicar el suelo e incluso mejorándolo", dijo.

Entre todos los lotes, el denominado 8 La Porteña se lleva el corazón de Henderson. La doctora Jill Clapperton, del Lethbrige Research, de Canadá, en La Corona, antes de asistir al 8vo. Congreso Nacional de Aapresid en Mar del Plata también lo alabó. "Ella nos explicó que el cambio de color del suelo, al tercer año de estar en directa, se debía a toda la microfauna desarrollada en el sistema", dijo.

Y recordó que la especialista también señaló que luego de tantos años en directa "los primeros 20 centímetros de suelo ya pasaron por el tracto digestivo de las lombrices, enriqueciéndolo".

Ahora, el planteo

La rotación que encararon es: trigo/soja/ maíz/girasol y así sucesivamente. "No somos de atarnos a ninguna receta. Un ejemplo, es el del girasol. Para la próxima campaña no tenemos pensado sembrar. Pero si, como dicen los analistas, es posible que los precios mejoren, no nos perderemos la oportunidad".

Recordó que "comenzamos luego de haber visto en el 91 los resultados de Jorge Cardini en Entre Ríos y de Carlos Crovetto en Chile. Estuve haciendo directa por mi cuenta durante dos años y desde el 94 me asesora Walter Paganti", recuerda.

El campo pertenece a su familia desde 1875. Ha sido siempre muy ganadero. "Para dar una idea de esto puedo decir que hace 10 años, sobre las 5.300 hectáreas que tiene, hacíamos apenas 500 hectáreas de agricultura".

"Por haber sido un campo ganadero tenemos muchas pasturas viejas (de más de 10 años) con fuerte infestación de gramón". Para iniciar los ciclos agrícolas en estos lotes "rompimos las pasturas con rastras de discos y cincel para trozar el gramón y hacemos girasol con aplicación de Galant para controlarlo. Si es necesario, para complementar el control de gramón se aplica Roundup en otoño luego de la cosecha del girasol".

Señaló que con esta remoción "también nivelamos los lotes tapando las cuevas de peludos y pozos de toros".

En cuanto a las malezas, dijo que "si bien encaramos la directa con lotes limpios de las especies perennes, en aquellos donde el gramón empieza a expandirse hacemos otra aplicación del herbicida en otoño".

Sobre las pasturas no tan viejas (que fueron implantadas hace 4 o 5 años) iniciaron la rotación con maíz en directa.

Para ello, primero el curado de la semilla, "usamos un 1,5 l de Semevín cada 100 kg de semilla".

Luego "en otoño hacemos una aplicación de Roundup (4 a 5 l/ha) en los lotes que tienen presencia de gramón. En el mes de abril aplicamos 3 l de Atrazina/ha para mantener limpio el lote prácticamente hasta la siembra. Es importante esta aplicación para que se incorpore con las últimas lluvias de otoño y así lograr un buen control de raigrás anual y cebadilla, que son un problema serio cuando el antecesor es pastura".

Luego, a la salida del invierno "aplicamos 200 cm3 de Banvel para control de alfalfa. Después de la siembra: Atrazina más Guardián o Atrazina más aceite agrícola en postemergencia temprana".

En cuanto a los rindes de la campaña pasada, Henderson comentó que "en trigo obtuvimos un promedio de 3.700 kg/ha qq/ha. El maíz anduvo por los 8.400 kilos y el girasol: 2.000 kilos/ha. En cuanto a las sojas, nos dio 3.000 kilos la de primera y 2.200 kilos/ha la de segunda".

Pero hay otros aspectos a destacar en La Corona, además de los físicos del suelo. Y están relacionados con el gerenciamiento.

En ese sentido, una de las inversiones que tuvo que encarar Henderson cuando los precios no "venían" tan bien fue la instalación de una planta de silos para 5.000 toneladas.

"El objetivo fue aprovechar el diferencial de precio que se obtiene cuando uno puede ''aguantar'' el cereal", admitió.

Y la otra cuestión fue empezar a incursionar en el mercado de futuros y opciones de la mano de Los Grobo y Novitas. "Todavía no le agarré la mano, pero sé que es una herramienta clave", dijo.

Como sus vecinos, los Masi Elizalde del establecimiento Los Pajonales, Henderson también apostó a la tercerización.

Es por eso que el uso de empresas de servicios no está afectado solamente a las labores de siembra, también incluyó al racionamiento de las vacas. "Así me aseguro que el tambo funcione todos los días del año", aseguró.

Con todo, no es un planteo que aspire a ser modelo. "Es producto de la adaptación a las condiciones en que los productores debemos desenvolvernos", concluyó.

Fuente: http://edant.clarin.com/suplementos/rural/2000/09/09/r-00601.htm